Las investigaciones acerca de los beneficios de la actividad física y el deporte suelen estar enmarcadas dentro del discurso médico, que propende por la práctica de deporte con miras a disminuir la probabilidad de ocurrencia de patologías de origen cardiaco, respiratorio, metabólico, entre otras. Si bien estos discursos son importantes, por mucho tiempo se ha desconocido, o al menos no se ha reconocido la importancia del deporte en otros contextos de la vida humana. En éste artículo se presenta una serie de investigaciones que hacen evidente los beneficios que el deporte tiene en cuanto a procesos de socialización, procesos mentales, rendimiento escolar y mejoramiento de la calidad de vida de las personas que lo practican.
En Lo Estudiantil
A través de la aplicación de varios instrumentos de evaluación, medir las actitudes y aptitudes del estudiante como respuesta al proceso educativo; es decir, las demostraciones de los conocimientos, habilidades, destrezas y valores desarrollados, como resultado del proceso educativo y su aplicación en la vida cotidiana.
Con las pruebas se aplican cuestionarios de contexto para evaluar los factores intraescolares y extraescolares que inciden en el aprendizaje de los estudiantes; la aplicación se ejecuta a través de un cronograma previamente establecido.
Es importante que los niños y jóvenes respondan las pruebas con sinceridad, responsabilidad y honestidad, pues los resultados permitirán hacer seguimiento a la calidad de la educación y con ello proponer estrategias de mejoramiento de la enseñanza y el aprendizaje que brinda el sistema educativo nacional.
En lo Religioso
Cuando hablamos de los derechos de la persona, y más concretamente de los derechos del religioso, que la autoridad debe defender y promover, se hace necesaria una distinción o un esclarecimiento conceptual, para evitar peligrosas y frecuentes confusiones.
La persona humana toda persona humana es, por voluntad de Dios, sujeto de unos derechos inalienables, a los que no puede renunciar por ningún motivo. Ante todo, el derecho y el deber ineludible de ser persona, con todo lo que ello implica, y a serlo en crecimiento permanente, hasta llegar a la estatura de la plenitud de Cristo (cfr Ef 4, l3). Por lo mismo, el derecho a pensar, a obrar en libertad responsable y a amar, que constituyen las tres dimensiones más profundas de la persona humana; y a ir creciendo ininterrumpidamente a esos tres niveles de su personalidad, a medida que crece en edad. Este derecho condensa, resume y contiene todos los demás derechos y deberes.
En lo Cultural
La participación ciudadana tiene como elemento fundamental la cultura política, en tanto que esta determina en qué manera se lleva a cabo o si se lleva a cabo o no, de lo que se sigue que la democracia necesita ciudadanos con cultura política democrática, en tanto que sus valores y actitudes motivan a los ciudadanos a ser participativos y, por lo tanto, influir en los asuntos públicos.
En lo Familiar
Numerosos estudios y algunas experiencias realizadas en países "desarrollados" demuestran que los niños, los adolescentes y los jóvenes consideran a la familia como uno de sus valores prioritarios. Seguramente existen muchas razones para que ello sea así. Una de ellas es quizá que el ser humano reclama consciente o inconscientemente sus derechos y la familia, en el sentido pleno de la palabra, es uno de ellos. Otra razón podría estar relacionada con la vulnerabilidad.Las sociedades que llamamos "desarrolladas" propician aparentemente la prepotencia. Sin embargo, en ellas, todo ocurre demasiado deprisa, sufren los huracanes del mercado que arrasan todo lo que no sea dinero, están desbordadas de información, pero han olvidado "conversar", y los medios realizan con personas experimentos propios de cobayas,... todo ello puede estar creando seres más vulnerables de lo que percibimos conscientemente.
No hay comentarios:
Publicar un comentario